Consulta:
Hola,
Felicidades por la asociación, como homosexual me siento muy
orgulloso de vuestra solidaridad.
Mi caso es triste y algo dramático, tengo 24 años y desde
hace 6 presento disfunción miccional crónica. Me ha
encantado vuestro artículo en vuestra web.
A día de hoy, aún busco algún buen médico que me crea y que
quiera tratar mi síndrome uretral. No se hasta que punto hay
o no relación con mi homosexualidad, creo que muy poco o
nula.
Solo que los síntomas empezaron cuando comencé a tener
relaciones con chicos.
Soy de Barcelona y el motivo del e-mail es preguntaros si
trabajáis o conocéis algún buen urólogo o médico, sin
prejuicios que quiera tratarme tanto física como
anímicamente (la cronificación del dolor me tiene realmente
harto, triste, desanimado o con ganas siendo sincero de
morirme).
En el artículo se comentan cosas muy ilusionántes como el
éxito con biofeedback o con neuroestimulación de las raíces
sacras para el tratamiento de la disfunción miccional
crónica. Ningún médico de los que he ido me ha propuesto
nada así, solo me han dicho que todo estaba en mi mente y
que me aguantase.
Gracias gracias y gracias por escucharme.
Un abrazo
Víctor
Respuesta:
Estimado Victor;
Como bien cuentas en tu mensaje te sientes angustiado por la
poca resolución médica que encuentras a tu problemática pues
llevas años intentando atajar la incomodidad que supone
sufrir como en tu caso disfunción miccional crónica.
Desde el departamento de Salud y Sexualidad te recomendamos
que no desfallezcas ante el intento de buscar una solución.
La asistencia y derivación a médicos especializados es un
derecho de todo ciudadano, nunca te conformes con un “todo
está en tu mente, y te aguantas”. Si los médicos no han
llegado nunca a sugerirte ninguno de los tratamientos sobre
los que has leídos, bien puedes sugerirles tu la idea. Suele
pasar que el paciente sabe más a cerca de su dolencia y
limitación que le propio profesional.
Lo que si debes
empezar a trabajar con un profesional es la ofuscación, el
desanimo, la tristeza que te produce todo esto, puede y debe
ser tratada y atajada como para darte una buena inyección de
vitalidad que te ponga de nuevo en la búsqueda de una
solución, esta vez desde el punto de partida del optimismo y
la no desesperación. La idea de “ganas de morirse” es algo
que debes elaborar para poder calibrar las diferentes
alternativas de un modo sano.
Puedes volver a ponerte en contacto con nosotros para
cualquier tipo de consulta o para sugerirte algún
profesional que haga frente junto a ti el estado de ánimo en
el que te encuentras.
Gracias por confiar en nosotros;
Iván González i
Bermejo
Dr. Dpto. Salud y Sexualidad
Consulta:
Hola a
todos!!!
Enhorabuena por la pagina, ya era hora de algo así! Mi
consulta es la siguiente. Soy un chico de 32 años y vivo en
Barcelona. En los locales que frecuento de ambiente me suelo
encontrar a un chico en silla de ruedas que me gusta. Me
siento atraído hacia el pero no se porque. Nunca me atrevo a
decirle nada pero creo que sabe que le gusto porque no dejo
de mirarle, creo que incluso el molesto. Es normal que me
guste un persona que va en silla de ruedas? Y como puedo
hacer para acercarme sin que se moleste?
Respuesta:
Estimado amigo
de Barcelona;
Fijarse en una persona, independientemente de sus
características físicas, culturales y sociales, no tiene
nada de malo ni extraño. Si te fijas en ese chico, algo debe
de tener especial para ti. Puedes sentirte algo confuso al
pensar que te atrae el hecho de verle sobre una silla de
ruedas, pero si bien estás en esta página haciendo esta
consulta, algo habrá en este colectivo que te agrade.
Debes averiguar
por ti mismo qué es y porqué te atrae de ese modo. Por otro
lado también te diré que una silla de ruedas puede ser para
muchos tan sexy y atractiva como un tatuaje, un modo de
vestir o una actitud a la hora de presentarse, así que no te
ofusques y aproxímate a ese chico como lo harías con
cualquier otro haciéndole saber que te sientes atraído hacia
él. Quizás te lleves una grata sorpresa que quieras
compartir con nosotros más tarde. Ánimo.
Gracias por tu consulta;
Iván González i
Bermejo
Dr. Dpto. Salud y Sexualidad
Consulta:
Tengo 21 años y
hace dos años más o menos tuve un accidente, y quedé muy mal
de mi pierna izquierda y por consiguiente no puedo moverla
bien, este problema me provocó que la autoestima la tenga
por los suelos, no soy capaz de entablar ni siquiera una
conversación porque me avergüenza mi condición.
Tuve que dejar mis estudios y ahora hago trabajos de costura
y es que en la sociedad que vivimos lo primero que se fijan
es en la apariencia. Y en el ambiente gay peor aún. Temo ir
a una disco y temo relacionarme con alguién, temo muchas
cosas. No saben los terrible que es tener una inválidez y
que todo el mundo de mire con indiferencia y lástima.
Ya no tengo amigos, después de mi accidente me alejé de
ellos y ahora ellos no quieren saber nada de mí, estoy solo
y comienzo a sentirme devastado, incluso sueño con
enamorarme y viceversa, pero me da miedo que me rechacen por
tener una invalidez.
Espero no aburrirlos.
Gracias
Respuesta
Estimado amigo;
Es dura la situación en la que te encuentras. Aceptar los
cambios que presenta una discapacidad conlleva un tiempo que
para cada uno es distinto. Sabrás de casos de personas que
lo han llevado mejor y otras que les ha costado más hacerse
a una nueva vida. En cualquiera de los casos, tu vida no
debe terminarse aquí.
Muchos de los lectores de estas páginas están en tu misma
situación, otros mucho podrían darte consejos particulares
sobre como volver a rehacer tu vida y llevarla a la
normalidad.
Desde el departamento de discapacidad y sexualidad te
aconsejamos que no te rindas. Dejar de interactuar con tu
entorno, con los amigos, con el trabajo, relacionarte con
las personas que te rodean e incluso salir a una discoteca,
no te harán sentir mejor.
Los miedos que puedes sentir son naturales pero debes
enfrentarte a ellos si quieres llevar esa vida que sueñas y
que es posible si te esfuerzas.
Si te ves incapaz de abordarlos por ti sólo, o si los
recursos que te rodean no son suficientes, un terapeuta
especializado que te acompañe en el proceso puede ser la
clave para salir de esta soledad que comentas, ya que muchas
veces somos capaces de detectar la “problemática” pero no
damos con la solución. Las sesiones de terapia pueden darte
la luz que falta en tus días para hacer de ellos lo que
siempre deseaste.
Y no pienses que nos aburres, estamos aquí para escucharte.
Atentamente;
Iván González i Bermejo
Dr. Departamento Discapacidad y Sexualidad.
Consulta:
hola, soy Ignacio de argentina, tengo 25
años, soy discapacitado, tengo distrofia muscular de
duchenne y necesito información sobre tener relaciones
sexuales gay. me sucede es q quiero tener sexo anal y tengo
miedo de tener dolores después de la penetración. tengo
miedo de q no pueda estar ni sentado en mi silla de ruedas.
espero me puedan ayudar
Respuesta:
Estimado
Ignacio;
Como bien sabrás la
Distrofia muscular de Duchenne es una
enfermedad hereditaria degenerativa que produce en sus
inicios dolor muscular, fatiga, perdida de habilidades
motoras y malformaciones. Su afectación es más fuerte a
nivel de extremidades inferiores hasta dejar a la persona en
una silla de ruedas.
Comentas
que quisieras tener relaciones sexuales con penetración
anal, pero que te da miedo lastimarte o no poder estar
sentado luego en la silla de ruedas.
La
enfermedad que padeces, como la mayoría, no es incompatible
con el sexo ni con la penetración anal. Antes de llegar a
ser penetrado, quizás debas jugar y explorarte tu mismo,
para ver hasta que punto puedes llegar sin estar incomodo y
sin hacerte daño. Los consejos a seguir antes de ser
penetrado por tu pareja sexual son los mismos que para el
resto:
Sexo
seguro e higiene:
Un lavado con jabón neutro
antes y después de la relación sexual asegurarán una higiene
de la zona. La mucosa rectal es sensible y absorbe las
sustancias depositadas en el recto por lo tanto NUNCA DEBE
REALIZARSE LA PENETRACIÓN SIN PRESERVATIVO. Evitaremos así
las enfermedades de transmisión sexual (ETS) como el SIDA,
papiloma humano, hepatitis, herpes genitales, sífilis o
hepatitis.
Relajación y dilatación del ano:
El ano es un esfínter cuya
función es estar casi siempre cerrado. Para que puedas
disfrutar de una penetración sin dolor deberás relajar la
musculatura de éste. Puedes hacerlo entre juegos, caricias,
introducir primero un dedo, luego dos, utilizando
lubricantes, que no dañen posteriormente el preservativo.
Igual puedes hacer con pequeños dildos o vibradores. Lo
importante es que consigas estar cómodo y relajes y dilates
tu ano.
Penetración:
Debe ser lubricada, paulatina y
suave, para dejar que el ano vaya dilatándose poco a poco.
Si notas sequedad en la pared rectal vuelve a lubricar tanto
el ano como el pene, dildo o vibrador a introducir.
Atentamente;
Iván
González i Bermejo.
Director del departamento de Sexualidad y Salud
si deseas
realizar alguna consulta o tienes dudas y preguntas sobre un
tema en particular, puedes usar el formulario en línea.