1 -
¿Qué es la disfunción eréctil?
2 -
¿Es muy común la disfunción eréctil?
3 -
¿Cómo se produce una erección?
4 -
¿Cuáles son las causas de la disfunción eréctil?
5 -
¿Por qué acudir a una consulta?
6 -
¿Dónde puedo acudir?
7 -
¿Cuál es el próximo paso?
8 -
¿Cuáles son las pruebas básicas?
9 -
¿Qué otras pruebas?
10 -
¿Qué tratamientos existen?
11 -
¿Qué tratamiento debo utilizar?
Introducción
La disfunción eréctil
(DE), es un problema común que afecta a una gran cantidad de varones, entre 2 y
5 de cada diez, dependiendo de la edad. La sexualidad en el hombre es un aspecto
fundamental de la vida, transcendiendo su función biológica de reproducción. Los
problemas de sexualidad pueden alterar las relaciones personales y se solucionan
mejor cuando existe una buena comunicación entre la pareja y ambos tienen un
fuerte deseo de tratar el problema. Esta guía les informará sobre los diferentes
tratamientos que existen, aunque antes le será muy útil saber más sobre la
disfunción eréctil, sus causas y las pruebas que existen para lograr un
diagnostico correcto y facilitar la elección de tratamiento.
1 - ¿Qué es la disfunción eréctil?
La disfunción eréctil se define
como la incapacidad de mantener una erección lo suficientemente rígida y de
suficiente duración como para permitir la actividad sexual. No es lo mismo que
la infertilidad ni que la eyaculación precoz. La disfunción eréctil puede
presentarse a cualquier edad aunque es más común a partir de los cuarenta años.
Con la edad se producen cambios específicos en el hombre que no son
necesariamente disfunción eréctil. El varón necesita más tiempo para excitarse y
el pene requiere más estimulación directa y no alcanza la misma rigidez que en
la juventud. Cualquier distracción puede resultar en la perdida de la erección y
el orgasmo tiende a ser menos intenso.
2 - ¿Es muy común la disfunción
eréctil?
Todos los hombres pueden tener
problemas para alcanzar la erección en algún momento de sus vidas, especialmente
cuando están cansados, sufren estrés, están bajo los efectos del alcohol o
padecen una enfermedad grave. La disfunción eréctil que aparece de forma
persistente no es común en los hombres jóvenes, pero se hace más frecuente a
partir de los cuarenta años y se ha visto que el 30% de los hombres entre los 40
y 70 años sufre algún tipo de disfunción eréctil, incluyendo las formas
moderadas y las severas. A esto contribuyen varios factores como el ser fumador,
ser diabético, tener la tensión alta o padecer enfermedades cardíacas, sufrir
alteraciones en los niveles de colesterol, depresión o ser consumidor de
medicamentos utilizados para tratar estas enfermedades.
3 - ¿Cómo se produce una erección?
Cuando un hombre se excita, el
pene cambia de un estado de flaccidez (blando) a uno intermedio de tumescencia
en el que aumenta de tamaño alcanzando, finalmente, un estado de rigidez. Estas
fases se suceden con rapidez y necesitan la intervención del cerebro, la medula
espinal, los vasos sanguíneos, los nervios, las hormonas y el tejido esponjoso
del pene (músculo liso intracavernoso). Para que un hombre pueda mantener la
erección necesita estímulos de tacto, vista, pensamiento, olor, sonido o
cualquier combinación de éstos. El cerebro envía mensajes mediante la médula
espinal a los nervios conectados al pene, que a su vez provocan un incremento en
la cantidad de sangre que llega al mismo. Esto hace que el pene se hinche y la
sangre quede atrapada en su interior. La erección se mantiene hasta que se
produce la eyaculación o cesa el interés sexual. Entonces el pene vuelve a su
estado de flaccidez. Debe transcurrir un período de tiempo variable antes de que
el hombre pueda alcanzar una nueva erección después de la eyaculación, lo que se
llama período refractario.
4 - ¿Cuáles son las causas de la
disfunción eréctil?
Estas se pueden dividir en cinco
grupos:
Vasculares:
Son muy comunes y se deben a la
falta de riego o a la incapacidad de atrapar la sangre en el pene. Los factores
de riesgo en este caso son: fumar, hipertensión arterial, diabetes, enfermedades
cardíacas y alteraciones en los niveles de colesterol.
Neurológicas:
En estos casos se produce una
interrupción en el envío de mensajes del cerebro al pene. Generalmente son muy
fáciles de identificar, por ejemplo, lesiones de la médula espinal, esclerosis
múltiple o intervenciones quirúrgicas pélvicas (cirugías radicales oncológicas).
Hormonales:
Son poco frecuentes y se deben,
por ejemplo, a una falta de hormonas sexuales masculinas.
Psicológicas:
En estos casos el mecanismo físico del pene es
normal pero la erección se ve dificultada por problemas psicológicos que pueden
deberse a simple ansiedad (miedo a no conseguir una erección), problemas de
pareja, depresión u otros problemas psicológicos. El estrés de cualquier tipo
puede afectar a la respuesta sexual.
Medicamentos:
Varios medicamentos,
especialmente los utilizados para tratar la hipertensión, las enfermedades
cardíacas y los trastornos psiquiátricos, pueden interferir con la capacidad de
tener una erección.
5 - ¿Por qué acudir a una consulta?
Si usted tiene algún problema
con su erección en su vida sexual vale la pena tratar el tema con su medico o
con un especialista en disfunción eréctil por dos razones:
- Actualmente casi el 100% de
los casos de DE se pueden tratar de forma satisfactoria para el paciente y su
pareja. Es importante saber que hay muchos tratamientos para la DE y el éxito de
cada tratamiento individual puede variar en función de la severidad del
problema. Por este motivo el primer enfoque de tratamiento puede no ser efectivo
por lo que se deben explorar todas las posibilidades que proponga el médico.
- También es importante ser
consciente que las dificultades de erección pueden ser la primera señal de una
enfermedad subyacente. Por eso, consultar el tema con su médico puede llevar a
investigaciones que revelen un diagnóstico de una enfermedad desconocida hasta
el momento como la diabetes, hipertensión, enfernedades cardíacas, hormonales o
neurológicas que abrirían a su vez un abanico de tratamientos diferentes y que
además mejorarán su función eréctil.
6 - ¿Dónde puedo acudir?
Su médico general (en muchas
ocasiones) puede ofrecerle ayuda y orientación inicial. Por otra parte, también
puede enviarle a un especialista con experiencia en el tratamiento de este tipo
de problemas.
7 - ¿Cuál es el próximo paso?
La primera consulta es el paso
más difícil a tomar. El especialista deberá tener un buen conocimiento de su
problema y sería una pena que usted le ocultara información ya que esto podría
perjudicar su tratamiento. Debe tener en cuenta que él/ella está acostumbrado a
oír y tratar con problemas sexuales y debe sentirse con total libertad para
hablar de temas tan sensibles. Es aconsejable que su pareja le acompañe a la
consulta. En algunos casos el médico puede hacer un diagnóstico a partir del
historial y el reconocimiento físico, aunque probablemente quiera hacer algunas
pruebas simples. Algunos pacientes requieren pruebas más complejas pero, en
general, éstas sólo son necesarias en pacientes jóvenes con problemas
especiales.
8 - ¿Cuáles son las pruebas básicas?
Estas consisten, en general, en
un análisis de sangre u orina para detectar glucosa (azúcar) y poder
diagnosticar diabetes. También se recomienda medir los niveles de testosterona
(hormonas sexuales masculinas), especialmente cuando la disfunción eréctil está
asociada a la falta de deseo.
9 - ¿Qué otras pruebas?
La mayoría de los hombres no
necesitan más pruebas que las básicas y las demás sólo se llevan a cabo cuando
las circunstancias individuales las requieren. El registro de las erecciones
nocturnas permite al médico determinar la presencia y la calidad de esas
erecciones. Todo hombre experimenta entre tres y cinco erecciones mientras
duerme. Si el paciente padece dificultades psicológicas con respecto a la
actividad sexual, esto no afectará a su capacidad para tener una erección rígida
mientras duerme, pero si el problema es orgánico, las erecciones se reducirán en
número y calidad. Con esta prueba el médico puede diferenciar entre disfunción
eréctil de causa psicológica y de causas orgánicas. Un test simple que ayuda a
determinar si existen problemas físicos consiste en inyectar medicamentos
especiales en el pene. Estas sustancias ejercen un efecto sobre la circulación
de la sangre y, a menudo, producen una erección si no existen problemas de riego
sanguíneo. La prueba de Doppler Color es una forma más sofisticada de
identificar problemas de flujo sanguíneo en el pene. Esta prueba utiliza ondas
sonoras para mostrar los vasos sanguíneos en la pantalla. No se requieren
radiografías del pene, excepto en hombres jóvenes, cuando se esté considerando
la posibilidad de cirugía reconstructiva. Muy pocos pacientes requieren pruebas
adicionales.
10 - ¿Qué tratamientos existen?
Ayuda psicológica. La mayoría
de los hombres que sufren disfunción eréctil se verán afectados
psicológicamente, incluso cuando la causa sea una enfermedad física. El
asesoramiento psicológico puede ayudarle a usted y a su pareja para hablar del
problema e incluso superarlo. También puede tranquilizarles y disminuir la
tensión en la relación de pareja. Este tipo de apoyo psicológico es necesario en
la mayoría de hombres jóvenes (menores de 40 años), ya que la causa de su
problema no suele ser física.
Asesoramiento
psiquiátrico y tratamiento:
Puede ser necesario si usted
sufre de depresión u otros problemas psicológicos que pueden tener como
resultado la disfunción eréctil.
Tratamiento
hormonal:
Una minoría de hombres sufre
disfunción eréctil a causa de problemas hormonales. La terapia de hormonas se
puede realizar de forma muy simple mediante parches, píldoras o inyecciones. Muy
raramente se encuentran pacientes con un tumor pituitario que requiere
tratamiento adicional.
Tratamiento
oral: Los tratamientos orales
anteriores no habían sido muy eficaces (por ejemplo yohimbina , fentolamina). El
sildenafilo fue el primer fármaco oral que demostró eficacia como terapia para
la DE. La apomorfina es otro fármaco que ha demostrado inducir erecciones y
recientemente se han incorporado compuestos como el tadalafilo y el vardenafilo
que ya se comercializan como tratamientos para la DE.
Apomorfina (Uprima ®, Taluvian ®):
La apomorfina
estimula ciertos puntos dentro del cerebro (hipotálamo) y lugares nerviosos
específicos en la parte sacral de la espina dorsal. La apomorfina se absorbe
rápidamente tras su ingesta por vía sublingual alcanzando una concentración
máxima en plasma entre los 40 y 60 minutos. La erección se producirá con la
estimulación sexual después de aproximadamente 20 minutos. El fármaco esta
disponible en dosis de 2 y 3 mg. La dosis inicial es de 2mg. Sin embargo
generalmente se precisa una dosis de 3mg para conseguir el efecto necesario. Las
nauseas son el efecto secundario más común que se ha registrado. Otros efectos
como los bostezos, mareos y dolores de cabeza son más comunes con las dosis
diarias de 4mg. Los pacientes con problemas cardíacos no controlados no deben
usar apomorfina así como ningún otro tratamiento para la disfunción eréctil. No
se ha registrado ninguna muerte asociada a la apomorfina.
El
sildenafilo (Viagra ®):
El sildenafilo fue el primer
fármaco oral efectivo en el tratamiento de muchos hombres impotentes. Actúa
sobre el pene para potenciar el riego sanguíneo facilitando así la erección. Se
ha comprobado su efecto positivo en el 40-80% de los hombres, dependiendo del
tipo de disfunción eréctil que padezcan. No mejora el deseo sexual. Se toma una
píldora ( de 25, 50 ó 100 mg.) una hora antes de la actividad sexual. Puede
producir efectos secundarios como dolores de cabeza, sofocos, trastornos
gastrointestinales, trastornos visuales y está contraindicado en hombres con una
enfermedad ocular poco conocida llamada "retinitis pigmentosa". Los hombres que
estén recibiendo tratamiento con nitratos tampoco pueden tomar sildenafilo y, en
todo caso, siempre debe existir una consulta médica previa al comienzo del
tratamiento.
Tadalafilo (Cialis ®):
Este fármaco pertenece al
grupo de inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 pero tiene un perfil distinto
al del sildenafilo y el vardenafilo. El efecto terapéutico es prolongado a causa
de su larga vida media. En los estudios realizados, algunos hombres han tenido
erecciones y coito después de 24 a 36 horas. El tadalafilo se administra en
dosis de 10-20 mg. Se recomienda una dosis de inicio de 20 mg y ajustar a la
baja si la respuesta es suficiente con 20 mg. Como el sildenafilo, el talafilo
tiene una buena tolerancia. Los efectos secundarios son de leves a moderados y
dependientes de la dosis. Estos incluyen dolores de cabeza, dispepsia, dolores
de espalda, rubor facial, dolores musculares y congestión nasal. El consumo de
alimentos y bebidas alcohólicas con moderación no interfiere con la eficacia.
Vardenafilo (Levitra ®):
El vardenafilo es el tercer
fármaco oral comercializado en España, igualmente de la familia de los
inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5, con un perfil farmacocinético similar
al del sildenafilo. Se han registrado coitos con todas las dosis en un
porcentaje de hasta 75% de los pacientes tratados. El 80% de los hombres con DE
con una dosis de 20 mg consiguieron mejorar sus erecciones. El vardenafilo
mejoró las erecciones en el 39% de hombres con DE severa.
El Vardenafilo es bien tolerado como el resto de los inhibidores de la
fosfodiesterasa tipo 5 y su perfil de efectos secundarios es muy similar. Los
principales son el dolor de cabeza, sofocos, dispepsia y rinitis.
Terapia Transuretral
(MUSE ®): El sistema MUSE®’ ha sido
diseñado para la aplicación local de medicamentos al pene a través de la uretra.
Este tratamiento consiste en insertar un pequeño cilindro de plástico en la
uretra (conducto urinario), y posteriormente introducir la medicación.Es
importante orinar inmediatamente antes de hacer esto, ya que la orina actuará
como lubricante y facilitará la absorción del medicamento para producir una
erección. La erección tarda entre diez y quince minutos en producirse y el
fármaco es efectivo en el 43% de los pacientes. Su aplicación se ve a menudo
acompañada de un escozor en la uretra. También se han registrado pequeñas
hemorragias en el conducto urinario en el 5% de los hombres. Se recomienda el
uso de preservativos cuando la mujer esté embarazada.

Figura
1: MUSE®
Inyección intracavernosa:
Este tratamiento consiste en
inyectar una dosis especifica del fármaco directamente en el pene a través de
una aguja fina. La inyección activa los procesos normales físicos que inician y
mantienen una erección espontánea. Se trata de una técnica que el médico puede
enseñar al paciente y que éste puede utilizar en su casa, una vez que se haya
fijado la dosis correcta para cada paciente. El paciente se inyecta diez o
quince minutos antes de mantener relaciones sexuales y la dosis se ajusta para
que la erección dure aproximadamente una hora. La duración de la erección nunca
debe superar las cuatro horas y, si esto llega a ocurrir, el paciente debe
acudir al médico inmediatamente. Algunos pacientes sufren dolor en el pene
durante la erección y existe un pequeño riesgo de que se produzca una cicatriz
tras su uso prolongado. La papaverina fue el primer fármaco que se utilizó
para el tratamiento intracavernoso y se ha utilizado también combinada con
fentolamina y alprostadil. El alprostadil (CAVERJECT ®) es el más utilizado en
todo el mundo por su efectividad y seguridad.

Figura
2: Inyección Intracavernosa
Aparatos de
vacío:
Este tratamiento consiste en un
cilindro de plástico del que se saca el aire para realizar el vacío. Se coloca
el cilindro sobre el pene y se fija al cuerpo con una sustancia lubricante para
crear un espacio hermético. Entonces se utiliza una bomba (manual o automática)
para sacar el aire del cilindro. Esto provoca la entrada de sangre en el pene
produciendo un endurecimiento del mismo. Después se coloca una anilla
constrictora-elástica en la base del pene, para atrapar la sangre y mantener la
erección, y se quita el cilindro. Es un método seguro siempre que la anilla no
se deje en posición más de 30 minutos, y garantiza la erección hasta que ésta se
retire. Es una técnica que requiere algún tiempo para aprender a utilizarla
correctamente y se necesita una buena comunicación entre la pareja. Muchas
personas la utilizan con éxito aunque puede producir alguna molestia. No altera
el orgasmo pero la anilla puede alterar la eyaculación.

Figura
3: Aparatos de Vacío
Cirugía
arterial:
Este tipo de cirugía tiene como
meta aumentar el flujo y la presión de la sangre dentro del pene. Se recomienda
su uso en pacientes jóvenes que han sufrido un accidente que ha afectado al
suministro normal de sangre. La técnica consiste en unir un vaso sanguíneo
normal (generalmente del abdomen) a una arteria del pene y de esta forma crear
un "by-pass" o un camino alternativo para la entrada de sangre, sorteando el
bloqueo-obstrucción arterial. Actualmente solo se lleva a cabo en un numero muy
reducido de pacientes (menos de un 1% de los casos de disfunción eréctil).
Cirugía venosa:
Este tipo de cirugía fue muy
popular en el pasado, pero hoy en día se considera poco efectiva, excepto en
pacientes muy seleccionados. Consiste en ligar o extirpar venas del pene de
forma similar a la técnica utilizada para las varices.
Prótesis de
pene:
Se insertan dos cilindros
sintéticos en el pene mediante una operación. Estos consiguen dar al pene
suficiente rigidez para la penetración. Existen varios tipos de prótesis y las
simples son las más baratas, aunque dan al pene un aspecto de permanente
rigidez. Las prótesis hidráulicas se activan mediante un mecanismo que solo
produce rigidez cuando se desea.

Figura
4: Prótesis Simple
Estas últimas producen mejores
resultados además de dar al pene un aspecto más natural. Una vez implantadas las
prótesis hidráulicas no se notan ya que tienen un aspecto flácido que cambia a
rígido cuando se activan manualmente y producen erecciones que no se distinguen
de las normales. La cirugía de implante de prótesis de pene no daña la
sensibilidad del mismo ni la eyaculación. Aunque los implantes conllevan el
riesgo de infección (especialmente en pacientes diabéticos o en pacientes con
bajas defensas), los fallos mecánicos son mínimos y las complicaciones son cada
vez menos frecuentes.

Figura
5: Prótesis Hidraulica
11 - ¿Qué tratamiento debo utilizar?
La mayoría de los pacientes
prefieren recuperar su capacidad de tener erecciones espontáneas. Esto sólo es
posible cuando el problema se debe a causas psicológicas, hormonales,
relacionadas con toma de medicamentos, o en los pocos casos en los que se puede
llevar a cabo una cirugía de revascularización.
Por otro lado, muchas parejas
pueden seguir teniendo una vida sexual satisfactoria incluso cuando el pene no
alcanza su mayor rigidez.
En términos generales, los
hombres prefieren los tratamientos menos invasivos como los fármacos orales que
son hoy en día el tratamiento de primera línea. Sin embargo, cuando no son
efectivos o estén contraindicados, otros tratamientos como la aplicación
transuretral y las inyecciones intracavernosas de medicación, pueden resolver la
gran mayoría de los casos de disfunción eréctil. Los aparatos de vacío son otra
alternativa y si todas estas opciones no consiguen resultados positivos siempre
queda la posibilidad de ofrecerle al paciente la opción de implantar una
prótesis de pene.
Para concluir

Solicite ayuda.
Existen tratamientos para
todos los tipos de disfunción eréctil.
Se puede tener una vida sexual
satisfactoria aunque la erección no sea perfecta.
Existe la posibilidad de que
aparezcan nuevos tratamientos cada año como resultado de las
investigaciones en
marcha.
Hay muchos hombres con su
mismo problema y muchos de ellos ya han conseguido ayuda.
ESTA GUÍA DEL PACIENTE HA SIDO
EDITADA BAJO LAS DIRECTRICES DE LA SOCIEDAD EUROPEA DE LA MEDICINA SEXUAL (ESSM)
Y PUBLICADA GRACIAS A LAS SUBVENCIONES DE LAS SIGUIENTES EMPRESAS: BAYER/GLAXO
LILLY ICOS PFIZER.
AGRADECIMIENTOS
ESSM desea hacer constar su
agradecimiento a los doctores Furio Pirrozzo Farina, Edoardo Pescatori y Hans
Hedlund por la revisión y actualización de la versión original de esta guía
redactada por los doctores John Pryor y Yoram Vardi, a la Comisión Asesora por
sus valiosas contribuciones.
Traducción y adaptación de la
versión española:
Milly Lemos con la supervisión de Ignacio Moncada y Antonio
Martín Morales.
ESSM
Tel: +34 91 358 38 54
Fax: +34 91 358 50 45
Asociación
Española para la
Salud Sexual (AESS)
Avda. Menéndez Pelayo 75, bajo 3
28007 Madrid
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Fax: (34) 91 501 96 68