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CUENTOS INFANTILES (I)
Letras y símbolos para niños discapacitados
MARÍA SAINZ

"Ayudar a romper las barreras de incomunicación y hacer comprensible
el mundo de las fantasías a muchos niños y niñas". Éste es el
objetivo de la editorial Kalandraka, que ha lanzado una nueva
colección de libros, que responde al nombre de Makakiños, para
intentar acercar el placer de la lectura y de los cuentos a los
niños con discapacidad intelectual.
"Makakiños es la palabra que uno de los chicos del servicio de
mayores utiliza para calificar a las figuras que realiza en el
taller de cerámica", subraya Natalia Mariño, coordinadora de
educación del centro 'Os mecos' perteneciente a B.A.T.A. (Baión
Asociación de Tratamiento de Autismo), de la que partió la idea.
Natalia explica, en declaraciones a 'elmundosalud.com', que estos
libros parten de una necesidad: la falta de cuentos dirigidos a
estas personas. "Nosotras, las profesoras, hacíamos los cuentos",
subraya. Algunas veces los protagonistas de las historias son los
propios niños.
La editorial Kalandraka ha comenzado publicando dos libros clásicos,
pero si la cosa va bien no descarta editar algunos de los cuentos
que realizaron las formadoras de este centro de educación especial
de Galicia. 'La ratita presumida' y 'El conejo blanco' son los dos
primeros títulos que ya están disponibles.
A pesar de que la idea parte de una asociación especializada en
personas autistas, estos cuentos no están dirigidos sólamente a
estos niños sino también a todos aquellos que poseen cualquier tipo
de discapacidad intelectual (parálisis cerebral, síndrome de down,
trastornos de la comunicación...). Además, se pueden emplear de
forma general en los centros de educación infantil, como un buen
primer paso para comenzar a leer ya que son 'libros de fácil
lectura'.
"Hay mucho desconocimiento sobre la forma de ser de los
discapacitados. Ellos tienen los mismos intereses pero necesitan más
ayudas. Estos libros simplemente son ese apoyo para que puedan
acceder igual que las demás personas", explica Natalia. "Es una
buena iniciativa ya que consiste en dotar de material poético a
quién carece de él", añade Óscar Villán, ilustrador de unos de los
títulos.
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